Los datos recientes muestran que más de 50,000 soldados israelíes tenían ciudadanía extranjera durante la guerra de Israel en Gaza, con miles provenientes de países occidentales como Estados Unidos, Reino Unido y varias naciones europeas.
El grupo más grande de extranjeros en el ejército israelí eran estadounidenses, seguidos por un número significativo de británicos, neerlandeses, belgas y otros países. Estos soldados con doble y múltiple nacionalidad jugaron un papel sustancial en el conflicto, que resultó en la muerte de más de 72,000 palestinos. Las revelaciones han generado controversia y planteado preguntas sobre la participación de ciudadanos extranjeros en presuntos crímenes de guerra y las implicaciones más amplias para el derecho internacional.
Los datos fueron publicados tras solicitudes de libertad de información y han llevado a pedidos de rendición de cuentas y una mayor investigación.
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